En la fabricación de moldes de hierro, el fresado tradicional en máquinas de tres ejes presenta limitaciones cruciales que dificultan la precisión y eficiencia en geometrías complejas. El uso de mesas rotativas de 4 y 5 ejes ha revolucionado este proceso, permitiendo el mecanizado multángulo en una sola sujeción, mejorando la calidad y reduciendo tiempos operativos.
Las máquinas de tres ejes enfrentan problemas al abordar superficies inclinadas, cavidades profundas y orificios de formas irregulares. Requieren múltiples cambios de pieza y ajustes manuales que incrementan riesgos de error y desgaste de herramientas. Además, la imposibilidad de realizar movimientos simultáneos limita la óptima trayectoria de corte, afectando la calidad superficial y la precisión dimensional.
La integración de mesas rotativas añade dos grados adicionales de libertad, facilitando orientar la pieza y realizar fresados multángulo sin desmontar. Entre sus beneficios destacables se incluyen:
En la práctica diaria, tres procesos se destacan por su complejidad y relevancia al emplear mesas rotativas:
La capacidad de rotar el eje permite al fresador mantener un ángulo óptimo de contacto herramienta-pieza. Por ejemplo, en moldes con planos a 45° es posible mantener velocidades constantes y ángulos de ataque adecuados, reduciendo marcas superficiales y mejorando el acabado.
El fresado en cavidades profundas tradicionalmente implica múltiples pasadas y riesgo de colisiones. La rotación sincronizada permite mejores rutas de herramienta que mitigan interferencias, optimizando la evacuación de viruta y extendiendo la vida útil de las fresas. Así, se consiguen velocidades de avance hasta un 20% superiores sin pérdida de precisión.
La versatilidad multieje posibilita abordar agujeros no ortogonales al plano de trabajo, adaptando la herramienta en tiempo real y garantizando tolerancias estrictas, esenciales en piezas con ensamblajes precisos.
El éxito en estos procesos requiere dominar el sistema de coordenadas rotativas y el código G específico para ejes A y B. Puntos clave incluyen:
Al implementar estas estrategias, se observa una mejora en rendimiento de hasta un 25% y reducción de fallos en programación compleja.
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La serie KaiBo DC1113 integra un diseño robusto con estructura puente móvil, garantizando rigidez constante durante maniobras complejas. Esta configuración, combinada con sistemas avanzados de control numérico, asegura una repetibilidad de posicionamiento inferior a 0.005 mm, clave para el fresado de moldes con exigencias altas. Su mesa rotativa es compatible con programación 4 y 5 ejes, siendo el socio ideal para actualizar procesos y mantener competitividad.